sábado, 23 de enero de 2010

Ensoñación de media tarde

Paso las horas dilatando minutos,
estrechando segundos
entre susurros,
mordiendo uñas y labios,
sangrando aire
de cada exhalación,
de cada latido
de cada canción.
Ritmo,
instigador.

Retuerce mis entrañas ahora
que están al descubierto.
Cuéntame estrellas,
léeme sueños,
suéñame a gritos.
Ámame noches,
ódiame dias.
Te recordaré durante años,
en vidas que durarán suspiros.
A ratos.

3 comentarios:

  1. Muy bonito, se nota que estás inspirada.

    Un saludo

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  2. Hola, gracias a tu comentario me he dado cuenta de que se me había movido el cuento, es decir, que estaban los parrafos saltados y la historia perdía el sentido. Ya que con la ironía como aquí se le dice fantasmas o fantasmilla a la gente que presume (casi siempre de lo que carece) se me ocurrió escribir con cierta ironía mi entrada de hoy...

    Saludos

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  3. Precioso poema Sara, me ha encantado.

    Muchos besos.

    Sara

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